¿Qué pasa con el miedo?


Ya hice una pequeña alusión en mi instagram sobre esto del miedo. Parece un tabú para algunos, una  religión para otros, y para todos, algo muy presente en nuestras vidas, por eso me viene ponerlo aquí delante para hacer una reflexión sobre ello.

El mayor miedo que tiene un ser humano de estos tiempos es a la muerte, y si lo piensas friamente, ¿como podemos tener miedo a algo que todos sabemos que sí o sí vamos a tener que pasar por ello? Partiendo de este punto, ¿no ves un poco masoca esta actitud que hemos cogido ante la vida de temer a lo que es inevitable? Solo ese sentir "irracional" ya nos está llevando a vivir la vida desde un repliegue y una negación de la PLENITUD, ya que en cualquier momento puedo morir, y he de ser bien precabido ante mis acciones.

Dicho esto, paso a una información más técnica y científica. 

El miedo, inicialmente, está en relación con la supervivencia, con preservar la vida y hay 2 formas de vivirlo, enfrentándome o huyendo. Estas son las 2 opciones con las que hoy en día convivimos con el miedo, aunque ya no lo necesitemos para sobrevivir, ya que no hay depredadores directos, ni vivimos con necesidad de estar en alerta continua. Sin embargo, nuestro sistema nervioso aún está programado por esa función biológica. 

Si traemos esta información al consciente, entonces podemos empezar a darnos cuenta que de alguna manera somos "esclavos" de nuestra propia programación de base. Y además tenemos un extra, la publicidad y los medios de comunicación nos transmiten información alarmante cada día, eso no ayuda para poder vivir con mayor sosiego y serenidad, al contrario, nos pone en ese estado de alerta y también de división.

Por lo tanto, como lo de afuera, como ya comenté en mi anterior entrada, no es más que un espejo de lo que adentro habita, puedo indagar y ver qué es lo que activa el miedo en mi, la situación que estoy viviendo cuando siento miedo, los pensamientos que estoy pensando (o me están pensando) cuando siento miedo. Y si es racional o irracional, es decir, si tienen algún fundamento a simple vista, o no lo tiene. Por lo general, todo miedo tiene una base fundadora, solo que la mayoría de las veces está escondida en el inconsciente, porque suele venir de creencias familiares o vivencias de la infancia que quedaron relegadas al olvido pero inscritas en el sistema nervioso.

Entonces, ¿cómo puedo hacer para cambiar mis mecanismos de miedo que me crean parálisis o enfrentamiento?

No tengo ni idea de lo que tú puedes hacer, pero tú sí sabes. Solo necesitas atención y escuha y desde luego ganas de querer conquistar tu LIBERTAD, porque si el miedo nos lleva a algo, es a la esclavitud, a la relegación de una programación biológica que solo se puede trascender con atención, paciencia y perserverancia, más resumido, con VOLUNTAD.

Yo te puedo contar lo que a mi me ha funcionado.

No se trata de sacudirme el miedo según me doy cuenta, esto no funciona así, y menos cuando es algo que está inscrito en mi historia, en mi ADN, en mi sangre. 

Localizar mi miedo, hacerme cargo de él me lleva a no huir, a no enfadarme con otros por hacerme ver mi miedo. Es mío, me está pidiendo mirada, por eso sale, y ahí tengo la opción de transformarlo, y casi me atrevería a decir, que es mi responsabilidad, según cuanto sienta que me limita.

Algo que me ayuda muchísimo, es el humor, reirme de mi misma. A veces reirme de lo absurdo que es mi miedo. Otras veces no es tan absurdo, pero compartirlo con mi gente, con esos corazones que están siempre dispuestos a escuchar y sostener, me libera muchísimo la tensión. No hacerlo sola, pedir ayuda, acompañamiento, un abrazo, un silencio, una mirada... Un gesto cálido y humano de "estoy aquí contigo".

En el plano físico, cuando sentimos miedo, se acelera el corazón, se agita la respiración y se activan todas las conexiones neuronales de alerta, por lo tanto surge un estado de ansiedad que incomoda muchísimo. Realizar ejercicios para activar el nervio vago ventral (el nervio que nos pone en contacto con nuestra seguridad interna, digamos que es el que desactiva el estado de alerta), es una delicia, te ayuda a disminuir la frecuencia cardíaca, a relajar la respiración y también los músculos tensados. Aquí te dejo un ejercicio para que lo pruebes (en mis sesiones solemos practicarlos y el efecto es inmediato).

Este verano, he estado pasando unos días con mi hermanita del alma. Ella es uno de esos corazones que sostiene y me regala ese gesto cálido y humano de "estoy aquí contigo" siempre que lo necesito. Con ella, con su familia y mi hijo, hice frente a un miedo irracional que me acompaña de siempre, miedo a saltar al agua de sitios altos. Para mí era algo simbólico, y a la vez, una conquista interna de "miedo, no vas a poder conmigo, yo soy más fuerte y además elijo vivir" y junto con mi "pequeño Ruiseñor" conseguí lanzarme al agua a pesar de ese miedo, no una vez, sino varias veces, para registrar en mi sistema nervioso que todo está bien, que no hay nada que temer, al menos en esa situación. Aquí te dejo el video del acontacimiento... digno de ver, porque el miedo se mastica 😅



Pero esta no es la única vez que me he enfrentado de forma consciente al miedo, llevo haciendolo unos cuantos años, en diversas situaciones, es incómodo, y crea mucha tensión física, pero una vez traspasada la zona de confort (el miedo), algo va cambiando internamente. La confianza en la Vida aumenta, las ganas de "arriesgar" por esa corazonada o ese sueño crecen y hasta diría que el alma se rejuvenece, como que aplaude ante estos actos de coraje. Es medicina pura y natural que me conecta con lo más auténtico de mi Ser. A veces no es una acción directa, a veces es abrirte a un abrazo, a una conversación que no te atreves a tener, a sentir, a una llamada, a una actitud, a vestirte de cierta manera, a expresar algo, a recordar, a tener una relación... hay tantas cosas que nos perdemos por miedo al miedo... 

Cuando percibas la próxima vez miedo, incluso, terror, puedes preguntarte: ¿Me sirve este miedo para cambiar lo que la próxima hora, el próximo día esté destinado a ser para mi? (alusión a un verso de Ruldof Steiner).

Lo que tiene que ser, va a acabar siendo, con o sin miedo. La vida quiere abrirse paso en cada uno de nosotros, ¿por qué no abrirme a la vida y sentirlo todo para ver hasta donde eran verdad mis "sospechas de miedo"? 

El miedo limita, la vida expande.

Ojalá te sirva.

Si te apetece comentar alguna experiencia de haber hecho frente a algún miedo, estaré encantada de leerte, seguro que ayuda en esta búsqueda de libertad interior.

 Gracias por leerme 💚 

Comentarios

  1. Muchísimas gracias Silvia por todo lo compartido.
    Nos llevas a reflexionar, a reconocer que tenemos " miedos" que no expresamos verbalmente, pero que nos condicionan.
    Y tomanndo tu ejemplo como referencia, ya podemos iniciar la andadura para intentar superarlos.
    Gracias♥️

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    1. Gracias a tí. Ojalá podamos sacudirnos 1 ó 2 miedos lo que queda de año ;)

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  2. Me ha encantado tu forma de explicar "los miedos", que todos tenemos , aunque no lo reconozcamos.Totalmente de acuerdo , en que tenemos que enfrentarnos a ellos , con valentia y corage. Muchas gracias por estas preciosas y utiles reflexiones, que nos llevan a pensar y recapacitar.Gracias.🥰

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    1. Me alegro que haya resonado contigo. Gracias por compartir. Un abrazo!

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